En esta página:
El mercado del suelo cada vez tiene más relevancia. Invertir en terreno implica adquirir un activo físico y evaluar su potencial de desarrollo, su revalorización futura y los riesgos asociados.
De cara a 2026, la ubicación puede ser determinante para garantizar la rentabilidad y la seguridad. Desde Accordium Capital queremos ser precavidos. Por eso, hacemos un análisis de lo que puede pasar durante el próximo año si queremos invertir en suelo.
¿Qué significa invertir en suelo?
Invertir en suelo consiste en comprar un terreno pensando en obtener un beneficio futuro, ya sea mediante su revalorización, desarrollo inmobiliario, venta a terceros o explotación directa.
A diferencia de la adquisición de inmuebles que ya están construidos, requiere una evaluación más profunda de la ubicación u otros factores como el planeamiento urbanístico, la demanda futura y la viabilidad de proyectos constructivos.
Actualmente, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) establece el uso permitido para cada terreno, ya sea residencial, comercial, industrial o de otro tipo. Esta clasificación influye en su valor presente y condiciona su rentabilidad futura.
Tipos de suelo y rentabilidad
Este mercado se divide en varias categorías, cada una con características y potencial de rentabilidad distintos:
- Suelo urbano: en áreas consolidadas, con acceso a servicios e infraestructuras. Su potencial de revalorización suele ser alto, al igual que los costes y la competencia.
- Suelo urbanizable: terrenos que aún requieren planificación o desarrollo urbano antes de poder construirse. Pueden ofrecer oportunidades de crecimiento a medio plazo.
- Suelo rústico o rural: con menor coste inicial y menor presión competitiva. La revalorización puede ser significativa a largo plazo, sobre todo si hay cambios en el planeamiento o desarrollo de infraestructuras.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de invertir en suelo?
Antes de decidirse a invertir, es imprescindible analizar estos factores:
- Planeamiento urbanístico.
- Demanda y entorno económico.
- Liquidez del activo.
Riesgos y precauciones
Invertir en suelo implica ciertos riesgos. Un ejemplo son los posibles cambios en la normativa que puedan limitar el desarrollo del terreno o ciertos retrasos en la obtención de los permisos o las licencias. También influyen las fluctuaciones en la demanda, que puedan afectar al valor del activo.
Además, hay que tener en cuenta los costes de mantenimiento, los impuestos y las cargas administrativas. Todo lo anterior puede impactar de forma directa en la rentabilidad de la inversión.
¿Cómo invertir en suelo? Consejos prácticos
Desde Accordium, te dejamos algunas recomendaciones para abordar este tipo de inversión:
- Realizar un análisis de la zona y el tipo de suelo.
- Consultar con expertos en urbanismo, abogados y tasadores.
- Diversificar la inversión entre distintos tipos de terrenos o ubicaciones.
- Evaluar los plazos de desarrollo y las expectativas de rentabilidad.
¿Es buen momento para invertir en suelo en 2026?
Para 2026, el mercado de suelo presenta oportunidades selectivas, especialmente en ubicaciones estratégicas con demanda y proyectos de desarrollo bien planificados.
Según datos del INE, en 2025 se inscribieron miles de fincas en los registros de la propiedad. Por ejemplo, en julio de este año se registraron en España 194.105 fincas (un 9,8% más que el año anterior) y en septiembre 198.828 (un 2% más). En Cataluña, en el mes de septiembre de 2025 se tramitaron 1.931 fincas rústicas.
En Accordium Capital compramos solares urbanos con una superficie mínima de 1.000 metros cuadrados en ubicaciones como Barcelona, Garraf, Maresme, Costa Brava y las Islas Baleares. Este enfoque nos permite seleccionar terrenos con posibilidades de desarrollo y condiciones favorables para nuestros socios e inversores.
We invest where others are not yet looking
Descubre cómo seleccionamos activos con alto potencial de rentabilidad y bajo riesgo. Más de 25 años de experiencia.

